7 feb. 2012

Lo injusto del sistema fiscal español


Según un artículo publicado en el periódico 20 Minutos en su edición digital, “las rentas más bajas aportarán el 27% del nuevo IRPF y las más altas tan sólo aportarán el 16%”. Este es un claro ejemplo de como el sistema fiscal del Reino de España y su nueva reforma harán que las clases populares carguen con el peso del Estado, pues aunque formalmente la fiscalidad es progresiva, materialmente es completamente regresiva, debida a los innumerables agujeros que posee el sistema, como son por ejemplo las famosas SICAV tributando al 2%, las cuales son muy utilizadas por grandes capitales para camuflar y evadir legalmente, que no éticamente impuestos. Entre tanto a las clases populares se les exige un mayor esfuerzo fiscal, siempre con la excusa de la crisis y el control del déficit, el cual cabe mencionarlo, ha sido debido fundamentalmente a la deuda privada y el rescate de la banca; luego los propios bancos rescatados utilizan ese dinero para especular y atacar la deuda soberana con el grave problema que esto lleva consigo a la hora de la financiación de los estados.

Mientras de facto se siga incumpliendo el mandato constitucional del artículo 31 de la Constitución de 1978 que asegura un sistema tributario progresivo y los de abajo paguemos más que los de arriba no hay salida justa posible a la crisis. El empobrecimiento generalizado de la población así como la caída en el consumo se convertirán en una pobreza completamente estructural difícilmente superable en el tiempo, como consecuencia de esta injusticia manifiesta. La importancia de un sistema fiscal progresivo como forma de eliminación de la desigualdad y la justicia social y fiscal es debido fundamentalmente al alivio en la presión fiscal sobre las rentas medias y bajas aumentando su potencial de consumo y por otro lado, la mayor recaudación de impuestos entre las rentas más altas y los grandes capitales que permite el sostenimiento y la creación de un sistema público de protección social, así como su constante mejora y sostenibilidad en el tiempo. A diferencia de lo que sucede con las medidas que se están adoptando desde el anterior y el nuevo ejecutivo, que consisten básicamente en todo lo contrario, reducir el déficit del Estado a base de recortes sociales, aliviando la presión fiscal en las rentas superiores, de modo que todo el peso del sustento del estado recae mayoritariamente sobre las rentas medias y bajas provocando el efecto inverso, mayor desigualdad y empobrecimiento generalizado de la sociedad.

Pues, a caso ¿nadie ha pensado esto? si se le impone una presión fiscal a las rentas medias y bajas, es decir, a los potenciales consumidores, en un sistema económico y social que se sustenta en el híper-consumismo, este colapsa al detenerse la actividad económica en la economía productiva generando mayor pobreza al destruir el empleo por la caída en el consumo, más en un país donde algo más del 80% del empleo lo crean las pequeñas y medianas empresas las cuales, generalmente, no suelen tener ninguna actividad en la economía financiera, la cual sustenta a los grandes capitales y grandes corporaciones. ¡¿Es qué nadie lo ha pensado?! O por contra, en realidad, ¿quieren hacer una sociedad basada en el trabajo esclavo? donde el trabajador tenga que venderse por cuatro monedas para sobrevivir y la pobreza junto a la desigualdad social sean absolutamente endémicas. ¿Nadie ha pensado que esto lesiona gravemente los principios democráticos de libertad, igualdad y fraternidad promovimos desde 1789 en la Francia revolucionaria?

Creo que en realidad, el proceso de regresión social y perdida de derechos es ya tan sumamente manifiesto que dentro de poco estaremos, en lo que a derechos y justicia social se refiere, en condiciones similares que recuerdan a siglos pasados, reivindicando la justicia social, la igualdad y la solidaridad en toda su plenitud. No podemos permitir que los de arriba sigan gobernando a su antojo a los de abajo en busca de su propio interés y no el del interés general, el de los de abajo, que somos la inmensa mayoría. Tenemos que ser capaces de articular una alternativa que pueda darle respuesta a esta destrucción constante de los derechos y libertades conquistados decenios atrás, una respuesta alternativa que sea capaz de proteger a los más desfavorecidos buscando la equidad en la sociedad. La redistribución radical de bienes, recursos, oportunidades y el respeto absoluto por el medio ambiente han de ser los garantes, las líneas rectoras, sin duda alguna, que han de propiciar el cambio hacia una sociedad donde prime el planeta y las personas en contraposición al beneficio sostenido y el crecimiento exponencial de la economía capitalista neoliberal que actualmente padecemos.

(1) “Las rentas más bajas aportarán el 27% del nuevo IRPF y las más altas tan sólo aportarán el 16%” Diario 20 Minutos 

Nadim Hammoudi Arques
ATTAC-Alacant y ATTAC-Granada

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