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18 jun 2013

Charla sobre la auditoría ciudadana de la deuda - San Vicente del Raspeig - 21 de junio



Charla sobre la presentación de la moción sobre la auditoría ciudadana de la deuda en el ayuntamiento de San Vicente del Raspeig, en el próximo pleno del día 26 de junio de 2013.

21 de junio de 2013, 19h, en el aula multiusos CIPFP Canastell,
San Vicente del Raspeig. 
(C/ Monovar, 5 - al lado de la Av. Ancha de Castelar)


Presenta:
- José Domingo López, de Ecologistes en Acció de Sant Vicent-GREMA, miembro de la PACD.

Ponentes:
- Manuela López Andújar, de la Plataforma por la Auditoría Ciudadana de la Deuda de Alicante.
- Clemente Hernández, de ATTAC-Alacant, miembro de la PACD.

Organiza: Plataforma por la Auditoría Ciudadana de la Deuda (PACD) de Alicante*.

Mas informaciónhttp://auditoriadeutealacant.blogspot.com.es/

Notas:
* El grupo en Alicante de la Plataforma Auditoría Ciutadana del Deute del País Valencià está formado por el 15 M, ATTAC, CGT, Ecologistes en Acció (grupos de Alicante y San Vicente del Raspeig) y la Intersindical Valenciana.

9 may 2012

#desahuciatubanco - El primer desahucio ciudadano a un banco.

ATTAC y Toma la Plaza organizan el desahucio simbólico de un banco.

La comitiva popular se reunirá a las 10 horas del día 10 de mayo en la Plaza de la Montañeta.

Los bancos son intocables y los bancos son clave en la creación de esta crisis financiera. Los bancos reciben dinero de las arcas públicas para no hundirse y a los bancos no les importa que la gente no pueda seguir pagando las hipotecas de sus hogares. La desahucia sin más. Se queda con sus casas. Y lo que luego pase también lo deciden ellos. Por ley, porque quieren, porque es su naturaleza, porque sus beneficios son nuestras desgracias. Por ello, desahuciaremos tres bancos distintos de la ciudad de Alicante. A las 10 de la mañana del 10 de mayo. En la Plaza de la Montañeta. 


El colectivo ATTAC-Alacant (Asociación por la Tasación de las Transacciones financieras y por la Acción Ciudadana) y Toma la Plaza les invitan a la representación del primer desahucio ciudadano a un banco, una acción no violenta que extendemos a toda la ciudadanía, un desahucio simbólico en el que un jurado popular juzgará a estas entidades para que devuelvan las casas a sus legítimos dueños. Unos dueños legítimos que sin buscar esta crisis se han encontrado con la disminución salarial o lo que es peor, el paro, incapaces de seguir el ritmo de una hipoteca ya de naturaleza desfasada. Por ello, desahuciaremos un banco.



Uno de cada cuatro desahuciados reside en la Comunidad Valenciana. Esta comunidad que nuestros políticos calificaban como pionera, primera en la carrera hacia la modernidad, esta sociedad de las oportunidades, es hoy la reina de la corrupción, del despropósito financiero y administrativo y, sobre todo, de los desahucios. En 2011 fueron 13.711 las sentencias para expulsar a personas de las casas que compraron y que pudieron seguir pagando al ritmo que el banco marca: 1.142 desahucios al mes; 37 al día; uno y medio por hora. Detrás de cada uno, una familia, un parado, alguien caído en desgracia. Y este año, pinta igual. Por ello, ATTAC y TOMA LA PLAZA desahuciaremos un banco. 

La dación en pago no es una opción tal cual está planteada. Primero porque su aplicación es solo una opción voluntaria para el banco. Y segundo porque, como bien dice la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), nace siendo no aplicable al 90 por ciento de los desahucios. Por ello, y porque no queremos paños templados para el cáncer inmobiliario y financiero que padece esta sociedad, desahuciaremos un banco.

Porque los ataques a la ciudadanía son constantes. Porque los bancos son causa de esta crisis y medio para la desgracia de muchas familias. Porque han empachado el país de viviendas vacías y ahora nos quieren quitar las que compramos. Para que la sociedad sepa que se pueden parar los ataques contra la ciudadanía, ATTAC y TOMA LA PLAZA vamos a desahuciar un banco. A las 10 de la mañana del 10 de mayo, en la Plaza de la Montañeta, partirá la comitiva. Invitamos a todo aquel que quiera participar, difundirlo o simplemente ver cómo responde la ciudadanía. 

Que nadie se quede en casa, podrían quitársela. 

El día 10 de Mayo, desahuciamos bancos para trasladar a la sociedad civil que se pueden parar los ataques contra la ciudadanía!

20 abr 2012

Entrevista a Jerome Duval sobre deuda y recortes

Jerome Duval, miembro de Patas Arriba-ATTAC CADTM, nos cuenta la necesidad de una auditoria ciudadana de la deuda...

9 abr 2012

Mentiras sobre la crisis y sobre la deuda

Se nos dijo que la deuda era buena y beneficiosa, que había dinero para prestar porque los inversores consideraban a nuestro país atractivo. La deuda nos traía crecimiento y ello nos permitía reducir los impuestos, todos salíamos ganando, España iba bien. Mentira. En realidad nada iba bien para la mayoría, sólo iba bien para una minoría. Para lograr aumentar la riqueza de la clase alta era necesario rebajar la regulación y permitir así la libre fuga de capitales. El problema es que esto tendría efectos visibles en la economía y podría ser impopular. La solución fue sencilla, bajamos los impuestos y permitimos el fraude a las rentas altas pero le facilitamos el crédito al populacho de renta media y baja para que crean que ellos también salen ganando. Con el gobierno del PP del José María Aznar vemos como el endeudamiento privado crece a una velocidad enloquecida, con los gobiernos del PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero incluso se acelera el ritmo (gráfica inferior[1]):


Lo que no se nos dijo es que la deuda fue el truco para mantener el crecimiento mientras se permitía el fraude fiscal masivo, se generalizaba la fuga de capitales[2] y se permitía la libre deslocalización de la industria nacional. Si reducimos la capacidad económica del Estado y renunciamos a que sea el motor de la economía, la inversión no viene por arte de magia, la inversión sólo llega si se le garantiza alta rentabilidad. En este caso esa rentabilidad la lograron ofreciéndonos dinero en unas condiciones muy favorables para ellos. Lo que no se quitó a las rentas altas en forma de impuestos, es lo que han tenido que pagar los trabajadores endeudándose de por vida. Y ahora nos dicen que todos somos culpables por vivir por encima de nuestras posibilidades, resulta que aspirar a algo tan básico como un techo, una vivienda, es vivir por encima de nuestras posibilidades. Parece ser que las posibilidades que están a nuestra altura, como populacho que somos, es vivir en barracones, comer del abrevadero y ser dóciles sirvientes de nuestros amados benefactores.   

Se nos dijo que privatizar lo público nos proporcionaba fondos y eso nos permitía reducir los impuestos. Mentira. Reducir la capacidad económica del Estado es hacerlo más vulnerable a los movimientos especulativos y lo dejamos indefenso para enfrentarse a un contexto de crisis. La reducción de impuestos y las privatizaciones únicamente buscaban el beneficio de las rentas altas que son las que más impuestos pagan y las que no usan los servicios públicos. Al final lo que vamos a tener que pagar la mayoría de la población por unos servicios privatizados es superior a lo que hubiéramos tenido que pagar en forma de impuestos. Evidentemente esto último no se aplica a las rentas altas, cuyas preocupaciones económicas disminuyen al tiempo que sus riquezas se incrementan sin cesar. La ausencia de una fiscalidad que distribuya la riqueza, ha permitido a las rentas altas acumular capital en detrimento del resto de la sociedad, tal y como nos explica Alberto Garzón en su blog[3]. 


Se nos dijo que el “mercado” era capaz de mantener la demanda, por lo tanto el Estado no debía intervenir. Mentira. La demanda creada artificialmente gracias a la expansión del crédito no se puede mantener mucho tiempo, con el inevitable pinchazo los capitales huyen y la demanda se hunde. La otra forma de mantener la demanda sin endeudar a las familias es que el Estado retome las riendas de la economía, que vuelva a ser el motor de la inversión. Para ello tendría que usar el capital acumulado por las rentas altas buscándolo allí donde se encuentre (paraísos fiscales) o interceptándolo en cuanto se mueva (tasa a los flujos de capital). Las grandes fortunas están interesadas en silenciar esas soluciones porque son un perjuicio para sus propios bolsillos. Pregunta retórica: ¿Qué posición se defiende desde los medios de comunicación de masas, cuyos propietarios son las grandes fortunas?

Ahora se nos dice que es necesario que “rescatar” con dinero público a las entidades financieras privadas en quiebra, y se nos dice que es por el bien de las familias, para que puedan acceder al crédito. Doble mentira. Las entidades financieras privadas son corresponsales de lo que ha pasado, por lo tanto no habría  que rescatarlas sino que tendríamos que reformar el sistema y orientarlo hacia la banca pública, ya que la privada se ha mostrado incapaz de cumplir con su función. ¿O acaso la función del sistema financiero era llevarnos a la crisis para que algunos puedan hacer negocio? Segunda mentira: es un disparate fomentar el crédito en las actuales condiciones, tenemos que buscar otra forma de cubrir la demanda sin recurrir a este modelo de crecimiento ¿Por qué no aumentamos la presión fiscal a las rentas altas y promovemos inversiones públicas que suplan las carencias del mercado?

Ahora se nos dice que hay deuda porque hemos derrochado mucho en los años de prosperidad. Mentira. Si las familias se endeudaron es porque las obligasteis a hacerlo en el momento en el que dejasteis de construir vivienda pública, si los bancos se endeudaron es porque les dejasteis libertad para jugar con sus fondos en el casino especulativo, si hay deuda pública es porque habéis permitido la libre fuga de capitales para vivir sólo de las migajas del crecimiento y porque habéis convertido la deuda privada (de los inversores propietarios de los bancos) en deuda pública por medio de los rescates. En la gráfica inferior puede comprobarse cómo la deuda pública únicamente aumente al final, cuando se inicia la crisis[4]:




Ahora se nos dice que la deuda “nos obliga” que el “mercado” no nos deja otra opción que tomar unas medidas perjudiciales a corto plazo, pero que serán beneficiosas a largo plazo. Esto ya no hay por donde cogerlo. Algo va muy mal cuando nuestros políticos pueden decir semejante majadería y no se les cae la cara de vergüenza. Con el Estado desarmado para poder beneficiar a las rentas altas/inversores, nos dicen sin pestañear que el camino a la recuperación pasa por someternos aún más de lo que lo hemos hecho ya. Nos dicen que hay que favorecer la compra de deuda pública, es decir, que los ricos presten al Estado el dinero que no han pagado en forma de impuestos. Nos dicen que para salir de la crisis a la que nos ha llevado la avaricia desmedida de esos buitres, hemos de hacerles la pelota y tener fe en su generosidad altruista. Siendo buenos chicos quizás nos perdonen nuestra morosidad y nos lancen alguna limosna.

Sería cómico si no fuera trágico.
Francisco Ayén, miembro del Comité Científico de ATTAC-Alacant



[1]  Fuente, Santiago Niño Becerra Profesor de Estructura Económica de la Universidad Ramón Llull  Datos tomados a partir de la deuda pública y el PIB a precios constantes: Report for Selected Countries and Subjects (Los valores que corresponden a los años 2011 y 2012 son estimaciones del FMI). Deuda privada: Evolución de la deuda pública y privada de España - Infografías en LA OPINION DE A CORUÑA.
[2] Tal y cómo denuncia, entre otros, el colectivo de Técnicos del Ministerio de Hacienda: http://www.gestha.es/?seccion=actualidad&num=224
[3] ¿Se han hecho los ricos más ricos? Análisis de España entre 1980-2008 : http://www.agarzon.net/?p=1746

7 abr 2012

¿Quién debe pagar las deudas?

              Con la mafia, las deudas son deudas de sangre, y se mata a los hijos por lo que deben sus padres; y en los lances del juego, las deudas son sagradas y sacrificas tu honor. Lo sorprendente es que deberíamos de esperar otro comportamiento en las sociedades civilizadas, pero se nos pide que nos cortemos nosotros mismos la mano por las deudas contraídas, en nuestro nombre, por nuestros gobiernos. Como algo justo e inevitable se nos dice que nos apretemos el cinturón, pues nuestros acreedores tienen derecho a que les devolvamos lo que, con buen fin, prestaron a nuestros gobiernos.

            Esta pretensión de que se responda por la deuda pública con todo el patrimonio y los ingresos públicos, como ya hemos reconocido en nuestra Constitución, significa que cualquier gobierno, del signo que sea, tiene que ajustar sus gastos y sus ingresos para que el acreedor no pierda ni un euro de su préstamo a su vencimiento y cobre prioritariamente sus intereses año a año. ¿Dónde queda, pues, el riesgo si el único que lo soporta es el deudor y las condiciones de nuevos créditos los impone el acreedor? Sin embargo, en ocasiones los ciudadanos nos llenamos de razón para no pagar parte de la deuda contraída por los gobiernos. Aquí van algunos argumentos para España:

            LA DEUDA ODIOSA es aquella que nuestros gobernantes han contraído a nuestras espaldas, para gastos que tienen una amplia contestación social. En ese sentido, los créditos finalistas para cubrir gastos de defensa, de despilfarro público o de deterioro ambiental deberían ser declarados nulos por nuevos gobiernos opuestos radicalmente a esos gastos. ¿Se deben pagar las deudas del ministerio de Fomento o de Defensa contraídos por un gobierno conservador, reduciendo gasto en sanidad o educación si un gobierno de signo contrario alcanza el poder? Si no se puede eximir de pagar las deudas a quienes no votan a un gobierno, sí es discutible que sigan pagando los nuevos gobiernos que cancelan esas líneas de gasto comprometidas por otros. Pero una cosa es la razón moral y otra la razón legal, pues este tipo de condonación es homologable a la “objeción fiscal” que no tiene amparo en la Constitución, por lo que habría que cambiarla.

           LA DEUDA ILEGÍTIMA es aquella que siendo legal existe al tiempo que los acreedores se benefician de la política fiscal o de ayudas públicas o de exigencias de pago que comprometen el bienestar social. En ese sentido, se puede aplicar a los títulos de deuda pública negociados en bolsa y, por tanto, no finalistas pues responden a la necesidad de cubrir la diferencia final entre ingresos y gastos públicos. En definitiva, los gastos pueden cubrirse elevando  impuestos o emitiendo deuda, por lo que buena parte de la deuda tiene su origen en una presión fiscal insuficiente, en el fraude fiscal o en condiciones impuestas por los acreedores que elevan el coste de la deuda. En ese sentido podemos concretar algunos caso que se dan en España

            1. El nivel de deuda pública sobre el PIB está muy lejos de la suspensión de pagos, más bien nuestro problema está en la obligación de reducir el déficit que exige la UE a todos los países. Esta  obligación conduce a la recesión y aumenta el ratio DEUDA/PIB pues disminuye el denominador, aunque no aumente la deuda. Y si aumenta el ratio, lo hace también el porcentaje de los presupuestos que dedicamos a la amortización y pago de intereses de la deuda, reduciendo el margen de gasto para otras partidas. Se debería exigir que los tenedores de deuda que nos obligan a reducir el déficit y entrar en recesión carguen con el coste social provocado: Los Bancos Centrales de la UE tenían en junio del 2011 el 24,8% de la deuda española en poder de los no residentes.



2. ¿Y qué ocurre con la Deuda suscrita por residentes que compran la deuda y reciben ayudas o financiación con esa deuda? Esto sabemos que ha ocurrido en los bancos con programas de rescate a través del FROB y el Esquema de Protección de Activos que son dos fondos, de los que ya hay comprometidos unos 70.000 en avales y otros 50.000 en ayudas y préstamos. Además, los bancos están comprando deuda pública con el dinero que les presta el BCE cobrándoles a los Estados la comisión y un tipo de interés de mercado por encima del que pagan al BCE. Pues bien, los bancos disponen del 20,8% de la deuda en manos de residentes. Esta cuestión a mi juicio, desborda el tema de la “auditoria de la deuda” para llevarnos al análisis del salvamento de los bancos con fondos públicos y de la necesidad de una banca pública.

3. ¿Y que ocurre con la Deuda en manos de evasores? En la actualidad, el patrimonio del defraudador (sus títulos de deuda también) cubre la sanción del delito, pero el plazo de preinscripción de 5 años hace que muchos se libren.

4. ¿y con los tenedores de deuda que han recibido bonificaciones y exenciones fiscales a lo largo de los años del “boom”? Igual que se sacrifica a los asalariados y los funcionarios con una reducción de sueldo y gasto social, es  exigible un impuesto extraordinario temporal a las rentas del capital  que compensen las bonificaciones y desgravaciones recibidas. Aunque habría que sortear la prohibición de retroactividad de las normas fiscales.

Veo difícil sacar más punta a la campaña de la “auditoria de la deuda”, más allá de utilizarla como elemento de reflexión sobre los presupuestos públicos y el despilfarro. En España no tenemos un problema de Deuda Pública (eso es lo que pretende la derecha) ni se avecina ninguna suspensión de pagos (aunque usen ese argumento como chantaje para los recortes). Otro tema que se puede animar con la campaña de “auditar la deuda” es el de la transparencia y la gestión participativa de las cuentas públicas, para lo que tendríamos que aportar ideas antes de que el PP legisle en junio del 2012 la Ley de Transparencia y Buen Gobierno.
(PARA MÁS REFLEXIÓN,  LEER “HAY ALTERNATIVAS” PÁG 152-167)


Clemente Hernández, miembro del Comité de Coordinación y del Comité Científico de ATTAC-Alacant

6 abr 2012

Conceptos básicos sobre la deuda pública

CÓMO SE PRODUCE DEUDA PÚBLICA 

            Cuando una administración pública tiene que hacer frente a unas obligaciones de pago (gastos corrientes, inversiones, transferencias, intereses…) que superan los ingresos que obtiene por sus operaciones corrientes y de capital (impuestos, cotizaciones, rentas del capital..) entra en déficit público (necesidad de financiación). Esa financiación la suele obtener con una póliza de crédito que concierta con una/s entidad/es financiera/s y/o con la emisión de Títulos de Deuda Pública (en adelante, la Deuda) que son negociables en Bolsa y que se adquieren por los inversores mediante subasta.

            En España, la emisión de deuda del Estado la autoriza el Parlamento cuando aprueba los Presupuestos; las CC.AA. no suelen emitir Deuda, aunque algunas de ellas (Cataluña, País Valenciano, Madrid) lo han hecho con la autorización del Consejo de Política Fiscal y Financiera (en el que participan las CC.AA y la Administración Fiscal) y las Administraciones locales no están autorizadas a emitir deuda (aunque lo hicieron Barcelona y Madrid). Cada administración responde de su propia deuda, pero en ocasiones se producen emisiones de deuda avalada por el Estado. Cuando hablamos de la Deuda del Estado nos referimos a la Deuda Pública en circulación que ha sido emitida por la Administración Central (El Tesoro Público, que depende del Ministerio de Economía).




TENEDORES Y CARACTERISTICAS DE LA DEUDA

            Los títulos se amortizan al vencimiento que es cuando el Estado devuelve su importe y de su pago responde el gobierno de turno (aunque no sea el que la emitió). Hay deuda emitida en 1995 que vence ahora y otra que se emite hoy y pagarán los gobiernos del futuro. La garantía es pública pues responden de ella todos los ciudadanos con sus impuestos.

 Hay títulos a corto plazo para hacer frente a problemas de tesorería (letras del Tesoro), a medio plazo para cubrir gastos corrientes (bonos) y a largo plazo para cubrir inversiones muy costosas o extraordinarias (obligaciones). Una vez adquiridos por primera vez (mercado primario o de emisión) se pueden vender/comprar a otros inversores interesados (mercado secundario) tantas veces como se quiera antes de su vencimiento. La deuda la compran/venden residentes y no residentes, gobiernos y sector privado.  También los gobiernos pueden pagar la Deuda sustituyéndola con nueva deuda, lo cual les permite reducir intereses y cambiar el plazo de amortización.  Así pues, el saldo y los tenedores de Deuda cambian con el tiempo.

            La deuda pública es un activo financiero (reconoce un derecho a recuperar el dinero en una fecha determinada y un tipo de interés fijo) que tiene mucha liquidez (fácil de comprar y vender) por tener como garantía la solvencia del Estado. Por eso, los Fondos de Pensiones o las compañías de Seguros están obligadas a invertir en Deuda un cierto porcentaje de su dineroEn la UE los Bancos Centrales no pueden comprar deuda pública desde la entrada del Euro, pero con la situación de crisis se ha relajado este principio y están autorizados a comprarla con límites cuantitativos (se denomina deuda ficticia, pues en realidad se sustituye la deuda por aumento del dinero en circulación).

Datos sobre los tenedores de Deuda Pública del Estado en España
(Millones de € datos provisionales diciembre 2010 y enero 2012)
ENTIDAD _____________           2010    %              2012       % 
Entidades financieras                  63.053    12,4       119.099   20,8           
Entidades de Seguros                 24.197     4,7         34.102     6,0
Fondos de Pensiones                 16.736      3,3         18.236    3,2
Fondos de Inversión                    30.452     6,0          33.319   5,8
Otras instituciones financ              7.125     1,4           6.039    1,0
Empresas no financieras             20.333     4,0         16.407    2,8
Personas físicas                            4.164     0,8           6.476    1,1
Administrac. Públicas                  63.196    12,5        70.242   12,2
NO RESIDENTES                     278. 110  54,8       269. 427   47,0
TOTAL DEUDA PUBLICA        507.367_  100   _  573.348_ 100____________



Podemos ver cómo en enero del 2012 la Deuda Pública del Estado ascendía a 573.348 millones de € (aprox. El 57% del PIB) sin incluir la Deuda de las Comunidades Autónomas y cómo los inversores extranjeros disponen del 47% de la Deuda. ¿Y quienes son los inversores internacionales?: Bancos Centrales de otros países (esto es todos los ciudadanos de esos países) el 35%, las entidades financieras el 17%, los Fondos de Pensiones el 15%, las familias y empresas el 29% y las compañías de seguros el 4%. Y por países, el 71% es deuda comprada por la UE.

La relación de tenedores de deuda pública  permite conocer en un momento quienes pueden condonarla, aunque no sabemos después de cuantos actos de compra/venta llegó la deuda a sus manos y no sabemos si dentro de un mes esa relación será la misma. Hay que advertir también sobre la variedad de situaciones que se pueden dar y que hacen distinto el caso de Islandia, de Grecia, Argentina o Ecuador. Si nos fijamos en la deuda griega, la negociación para la quita voluntaria de la Deuda Griega afecta únicamente a las entidades financieras privadas de Grecia y de otros países (también España) que puedan ser tenedoras de deuda griega (han pactado condonar el 57% de la deuda en sus manos).


    QUÉ RELACION HAY ENTRE DEUDA  Y POLITICA MONETARIA

            La política monetaria la fija el Banco Central Europeo (tipo de interés y cantidad de dinero al que presta a los bancos europeos). Esa política monetaria tiene un único objetivo: que la tasa de inflación en la UME no supere el 2%. Todas las demás políticas, también la presupuestaria, se someten a ese objetivo (aunque sea a costa de generar desempleo) y se fija como criterio común que la Deuda Pública no rebase el 60% del PIB en cada país y, por tanto, si se supera, se imponen políticas para reducir la deuda (amortización acelerada, menor nivel de gasto, mayor nivel de ingresos), aunque se esté en recesión económica y lo aconsejable para generar empleo sea, precisamente, aumentar el gasto público financiado con préstamos o con impuestos a los ahorradores (que no invierten su ahorro porque no hay demanda privada) o con emisión de billetes del Banco Central aunque aumente la inflación.

            Si el Estado tiene un año que pagar intereses y amortizar deuda en circulación (por ejemplo, 30.000 millones de €) y el crecimiento económico es de esos mismos 30.000 millones de €, entonces todo lo producido de más va al pago de la deuda. Los gobiernos, a veces, cancelan la deuda que vence con nueva deuda para evitar que ese año haya que apretarse el cinturón. Y la inflación penaliza a los prestamistas (los bancos, entre ellos) y favorece a los endeudados (lo gobiernos, entre ellos) ya que cuando se emite la deuda, su poder adquisitivo (1000 €, por ejemplo, que equivalen a un televisor) es superior al poder adquisitivo cuando se devuelve el dinero  (si los precios se han multiplicado por 2, los 1000 € devueltos sólo cubren medio televisor). 



Clemente Hernández, miembro del Comité de Coordinación y del Comité Científico de ATTAC-Alacant
Fuente de la gráfica