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31 jul 2013

Unidad didáctica sobre la globalización


Unidad didáctica sobre la globalización que puede plantearse como una webquest o una tarea con varias actividades para trabajar las competencias básicas  de educación secundaria. El objetivo es que el alumno entienda los procesos económicos y sociales ligados a la globalización y que sea capaz de presentar propuestas de solución a los problemas que se plantean.



En España, además de poder incluirse en varias materias optativas, entra en temario en los cursos de Ciencias Sociales de 3º ESO (forma la parte final del bloque de economía) en  Ciencias Sociales de 4º ESO (forma la parte final de Historia Contemporánea) 1º Bachiller Historia Contemporánea (forma la parte final de Historia Contemporánea) y en Economía de 1º Bachiller

9 jul 2013

La crisis económica: causas y soluciones

Presentaciones de diapositivas sobre el la crisis económica y las soluciones. Fueron la fuente de información que usé para las ponencias que realicé el año pasado. Naturalmente en cada caso seleccionaba una parte ya que el conjunto es demasiado extenso. Este material queda enlazado en la página de formación interna donde se pueden encontrar todas las presentaciones que se han realizado desde ATTAC Alacant. 

En la primera parte se habla sobre las causas y la dinámica que nos llevó a la crisis ("Explicación de la crisis"), aclarando antes algunos errores habituales ("Mentiras sobre la crisis"). En la segunda se analiza los resultados de las propuestas neoliberales ("La ¿salida? neoliberal a la crisis") y finalmente se enumeran algunas soluciones alternativas que se proponen desde ATTAC ("La salida alternativa a la crisis: otra economía es posible").   
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24 jun 2013

Taller-seminario "Grandes temas de ATTAC"


TALLER-SEMINARIO
"GRANDES TEMAS DE ATTAC"

Días 1, 2, 3 y 5 de julio a las 20h,
Sede Universitaria de Alicante.


Día 1 de Julio: Movimientos sociales y democracia.
Ponentes: Vicente Oltra y Ángel Manuel Vázquez.

Día 2 de Julio: Servicios públicos: ámbito y gestión.
Ponentes: Francisco Ayén y Moisés Hidalgo.

Día 3 de Julio: Sistema financiero y banca pública.
Ponentes: Zulema Centeno y Clemente Hernández.

Día 5 de Julio: Euro y Europa.
Ponentes: Zulema Centeno y Francisco Ayén.


Hay que preinscribirse antes. Si quieres participar ponte en contacto por medio del correo alacant@attacpv.org indicando nombre, apellidos y organización / movimiento social al que perteneces, y en el asunto "Preinscripción seminario Grandes Temas ATTAC".

Los documentos que se trabajarán se enviarán por e-mail una vez se haya hecho la preinscripción. Se pedirá a quienes se inscriban que los lleven leídos, ya que así habrá más tiempo para el debate.

Como hay pocas plazas, se dará prioridad a la gente de ATTAC-Alacant en primer lugar, y en segundo lugar a personas de plataformas y organizaciones junto a las que trabajamos.

22 jun 2012

Seminario: "Capitalismo, globalización y crisis"

Seminario: "Capitalismo, globalización y crisis". A partir del libro de Alberto Garzón “Esto tiene arreglo”

Se trata de usar el libro como punto de partida del debate con la intención de trabajar una visión global, no solo coyuntural (por eso es necesario leer previamente la obra, para después transformarla a nuestra manera, no tenemos por qué coincidir con el autor...). El objetivo es dotarnos de instrumentos de análisis general para entender los rescates, los recortes, los planes de ajuste en el marco de la actual crisis. Trataremos de interpretar los mecanismos que generan la explotación social y ambiental que nos sufrimos en nuestra vida diaria, para así proponer alternativas. 

 
El seminario se realizará los días 2 y 9 de julio, a partir de las 18,30, en la Sede Universitaria de Alicante y debido a las limitaciones de espacio hay que preinscribirse antes. En estos momentos el aforo está casi completo. Si quiere participar póngase en contacto por medio del correo attac.alacant@gmail.com, indicando en el asunto "Preinscripción seminario Capitalismo, Globalización y Crisis".



16 jun 2012

Presentación sobre las alternativas a la crisis


Presentación explicativa sobre las alternativas a la crisis. Se pudo ver en la charla que tuvo lugar el pasado día 6 de junio en el acto que se realizó en la Casa de la Cultura de Novelda. 


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Bartolomé Nieto, miembro del Comité Científico de ATTAC-Alacant 

26 abr 2012

Sin demanda, no hay empleo ni negocio que se sostenga



Si es vd. autónomo, comerciante o pequeño empresario que ha aplaudido la reforma laboral impuesta por el gobierno a los trabajadores representados por las organizaciones sindicales, pensando que es lo mejor para España, seria bueno que reflexionara sobre algunas falacias que, probablemente, tenga en su cabeza.

            1. Es cierto que tendrá ahora mayor libertad para hacer con sus empleados aquello que considere oportuno, sin necesidad de justificar o negociar con ellos, pero si cree que la productividad en su negocio se garantiza mejor con la  cooperación de sus trabajadores, va a tener dificultades para enfrentarse a la competencia desleal de sus colegas que piensen que el miedo y la vara son la mejor forma de obtener ganancias. Así que si comulga con alguna ideología de justicia social, tendrá que cabrearse en su Asociación Patronal por incitarle a convertirse en un demonio.

            2. Es cierto que con la reforma podrá reducir el coste laboral y los salarios de su empresa, pero como todos sus colegas van a hacer lo mismo, verá como disminuyen sus ventas o tendrá que reducir sus precios, salvo que se especialice en el segmento de clientes de rentas muy altas. No es necesario que le diga que son las regiones del norte de España, con mayores salarios, las que mayores ganancias dejan también a sus colegas. Así que reúnase con su Asociación Patronal y estudien cómo elevar colectivamente la parte del pastel que se llevan los asalariados, ya que lo que se quedan vds no es posible reinvertirlo por la baja demanda derivada de los bajos salarios  ¿ya no recuerda que era el crédito lo que alimentaba el consumo antes de la  crisis?

3. Y como vd es autónomo o pequeño empresario, seguramente será proveedor o cliente de las grandes empresas, que van a aprovechar la reforma laboral para exigirle que les traslade su ganancia en costes salariales, reduciendo  o aumentando los precios a los que les vende o les compra. ¿Se ha detenido a pensar que las grandes empresas con las que se relaciona y que generan directamente menos del 30% del empleo total, se han llevado ya el 75% de lo que el conjunto de los empresarios han recuperado en estos años de crisis, reduciendo salarios o despidiendo trabajadores?  ¿Es vd, acaso, uno de los beneficiados por la transferencia de más de 70.000 millones de euros de los salarios a los beneficios empresariales  entre 2009 y 2011?

4. Si aún así, piensa que es más fácil apretar los tornillos a sus trabajadores que a los banqueros, grandes cadenas comerciales y grandes corporaciones con los que se relaciona, y que es verdad que su negocio va a ir mal pero que siempre puede acudir al fraude fiscal para redondear sus cuentas, le recuerdo que de los más de 60.000 millones de € en los que se calcula ese fraude, el 75% procede de esos grandes empresarios y que, por tanto, cuando vd defrauda gana menos de lo que pierde cuando defraudan las grandes fortunas.
Y si le satisface que gracias a la reforma, al menos, le será más fácil despedir a sus empleados, ya que está entre esas empresas que destruirán más de 600.000 empleos este año (palabra del Gobierno), le recuerdo que sus trabajadores son la fuente de sus beneficios, que les debe de estar muy agradecido por el patrimonio acumulado y que igual vd. tiene hijos o nietos cuyo porvenir será el trabajo asalariado, si es que lo encuentran. Así que dedique la tarde a verificar si sus intereses personales están más cerca de los trabajadores que de algunos colegas de su misma clase social.


5. Entonces ¿quienes van a ganar con todo esto? Las grandes empresas y los bancos que les prestaron, ya que podrán sanear sus balances e internacionalizarse mejor a costa de sus asalariados y a costa de vd, autónomo y pequeño empresario que cegado por el lustre de pertenecer a la clase de los propietarios va a perder la dignidad y el bolsillo. Es cierto que si  compite con países de bajos salarios podrá mantener su cuota de mercado, pero no se emocione porque esa pendiente conduce al colapso mundial, ya que hacen lo mismo todos los países vecinos y porque, le aseguro, todos a la vez no podemos ser China. Así que dígale a sus representantes en los gobiernos y organismos internacionales que “tanta avaricia rompe el saco”.

Si al final no le convence nada de lo leído, pero es un ferviente defensor de la paz social, le auguro que para frenar la ola de descontento que se avecina, una vez roto el pacto social que inauguró la democracia hace 30 años, tendrá que rezar para que no resucite Franco. Como le tengo por persona sensata e inteligente, confío en que animará a rectificar a la CEOE y al PP.  


Clemente Hernández, miembro del Comité de Coordinación y del Comité Científico de ATTAC-Alacant


9 abr 2012

Mentiras sobre la crisis y sobre la deuda

Se nos dijo que la deuda era buena y beneficiosa, que había dinero para prestar porque los inversores consideraban a nuestro país atractivo. La deuda nos traía crecimiento y ello nos permitía reducir los impuestos, todos salíamos ganando, España iba bien. Mentira. En realidad nada iba bien para la mayoría, sólo iba bien para una minoría. Para lograr aumentar la riqueza de la clase alta era necesario rebajar la regulación y permitir así la libre fuga de capitales. El problema es que esto tendría efectos visibles en la economía y podría ser impopular. La solución fue sencilla, bajamos los impuestos y permitimos el fraude a las rentas altas pero le facilitamos el crédito al populacho de renta media y baja para que crean que ellos también salen ganando. Con el gobierno del PP del José María Aznar vemos como el endeudamiento privado crece a una velocidad enloquecida, con los gobiernos del PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero incluso se acelera el ritmo (gráfica inferior[1]):


Lo que no se nos dijo es que la deuda fue el truco para mantener el crecimiento mientras se permitía el fraude fiscal masivo, se generalizaba la fuga de capitales[2] y se permitía la libre deslocalización de la industria nacional. Si reducimos la capacidad económica del Estado y renunciamos a que sea el motor de la economía, la inversión no viene por arte de magia, la inversión sólo llega si se le garantiza alta rentabilidad. En este caso esa rentabilidad la lograron ofreciéndonos dinero en unas condiciones muy favorables para ellos. Lo que no se quitó a las rentas altas en forma de impuestos, es lo que han tenido que pagar los trabajadores endeudándose de por vida. Y ahora nos dicen que todos somos culpables por vivir por encima de nuestras posibilidades, resulta que aspirar a algo tan básico como un techo, una vivienda, es vivir por encima de nuestras posibilidades. Parece ser que las posibilidades que están a nuestra altura, como populacho que somos, es vivir en barracones, comer del abrevadero y ser dóciles sirvientes de nuestros amados benefactores.   

Se nos dijo que privatizar lo público nos proporcionaba fondos y eso nos permitía reducir los impuestos. Mentira. Reducir la capacidad económica del Estado es hacerlo más vulnerable a los movimientos especulativos y lo dejamos indefenso para enfrentarse a un contexto de crisis. La reducción de impuestos y las privatizaciones únicamente buscaban el beneficio de las rentas altas que son las que más impuestos pagan y las que no usan los servicios públicos. Al final lo que vamos a tener que pagar la mayoría de la población por unos servicios privatizados es superior a lo que hubiéramos tenido que pagar en forma de impuestos. Evidentemente esto último no se aplica a las rentas altas, cuyas preocupaciones económicas disminuyen al tiempo que sus riquezas se incrementan sin cesar. La ausencia de una fiscalidad que distribuya la riqueza, ha permitido a las rentas altas acumular capital en detrimento del resto de la sociedad, tal y como nos explica Alberto Garzón en su blog[3]. 


Se nos dijo que el “mercado” era capaz de mantener la demanda, por lo tanto el Estado no debía intervenir. Mentira. La demanda creada artificialmente gracias a la expansión del crédito no se puede mantener mucho tiempo, con el inevitable pinchazo los capitales huyen y la demanda se hunde. La otra forma de mantener la demanda sin endeudar a las familias es que el Estado retome las riendas de la economía, que vuelva a ser el motor de la inversión. Para ello tendría que usar el capital acumulado por las rentas altas buscándolo allí donde se encuentre (paraísos fiscales) o interceptándolo en cuanto se mueva (tasa a los flujos de capital). Las grandes fortunas están interesadas en silenciar esas soluciones porque son un perjuicio para sus propios bolsillos. Pregunta retórica: ¿Qué posición se defiende desde los medios de comunicación de masas, cuyos propietarios son las grandes fortunas?

Ahora se nos dice que es necesario que “rescatar” con dinero público a las entidades financieras privadas en quiebra, y se nos dice que es por el bien de las familias, para que puedan acceder al crédito. Doble mentira. Las entidades financieras privadas son corresponsales de lo que ha pasado, por lo tanto no habría  que rescatarlas sino que tendríamos que reformar el sistema y orientarlo hacia la banca pública, ya que la privada se ha mostrado incapaz de cumplir con su función. ¿O acaso la función del sistema financiero era llevarnos a la crisis para que algunos puedan hacer negocio? Segunda mentira: es un disparate fomentar el crédito en las actuales condiciones, tenemos que buscar otra forma de cubrir la demanda sin recurrir a este modelo de crecimiento ¿Por qué no aumentamos la presión fiscal a las rentas altas y promovemos inversiones públicas que suplan las carencias del mercado?

Ahora se nos dice que hay deuda porque hemos derrochado mucho en los años de prosperidad. Mentira. Si las familias se endeudaron es porque las obligasteis a hacerlo en el momento en el que dejasteis de construir vivienda pública, si los bancos se endeudaron es porque les dejasteis libertad para jugar con sus fondos en el casino especulativo, si hay deuda pública es porque habéis permitido la libre fuga de capitales para vivir sólo de las migajas del crecimiento y porque habéis convertido la deuda privada (de los inversores propietarios de los bancos) en deuda pública por medio de los rescates. En la gráfica inferior puede comprobarse cómo la deuda pública únicamente aumente al final, cuando se inicia la crisis[4]:




Ahora se nos dice que la deuda “nos obliga” que el “mercado” no nos deja otra opción que tomar unas medidas perjudiciales a corto plazo, pero que serán beneficiosas a largo plazo. Esto ya no hay por donde cogerlo. Algo va muy mal cuando nuestros políticos pueden decir semejante majadería y no se les cae la cara de vergüenza. Con el Estado desarmado para poder beneficiar a las rentas altas/inversores, nos dicen sin pestañear que el camino a la recuperación pasa por someternos aún más de lo que lo hemos hecho ya. Nos dicen que hay que favorecer la compra de deuda pública, es decir, que los ricos presten al Estado el dinero que no han pagado en forma de impuestos. Nos dicen que para salir de la crisis a la que nos ha llevado la avaricia desmedida de esos buitres, hemos de hacerles la pelota y tener fe en su generosidad altruista. Siendo buenos chicos quizás nos perdonen nuestra morosidad y nos lancen alguna limosna.

Sería cómico si no fuera trágico.
Francisco Ayén, miembro del Comité Científico de ATTAC-Alacant



[1]  Fuente, Santiago Niño Becerra Profesor de Estructura Económica de la Universidad Ramón Llull  Datos tomados a partir de la deuda pública y el PIB a precios constantes: Report for Selected Countries and Subjects (Los valores que corresponden a los años 2011 y 2012 son estimaciones del FMI). Deuda privada: Evolución de la deuda pública y privada de España - Infografías en LA OPINION DE A CORUÑA.
[2] Tal y cómo denuncia, entre otros, el colectivo de Técnicos del Ministerio de Hacienda: http://www.gestha.es/?seccion=actualidad&num=224
[3] ¿Se han hecho los ricos más ricos? Análisis de España entre 1980-2008 : http://www.agarzon.net/?p=1746

7 abr 2012

¿Quién debe pagar las deudas?

              Con la mafia, las deudas son deudas de sangre, y se mata a los hijos por lo que deben sus padres; y en los lances del juego, las deudas son sagradas y sacrificas tu honor. Lo sorprendente es que deberíamos de esperar otro comportamiento en las sociedades civilizadas, pero se nos pide que nos cortemos nosotros mismos la mano por las deudas contraídas, en nuestro nombre, por nuestros gobiernos. Como algo justo e inevitable se nos dice que nos apretemos el cinturón, pues nuestros acreedores tienen derecho a que les devolvamos lo que, con buen fin, prestaron a nuestros gobiernos.

            Esta pretensión de que se responda por la deuda pública con todo el patrimonio y los ingresos públicos, como ya hemos reconocido en nuestra Constitución, significa que cualquier gobierno, del signo que sea, tiene que ajustar sus gastos y sus ingresos para que el acreedor no pierda ni un euro de su préstamo a su vencimiento y cobre prioritariamente sus intereses año a año. ¿Dónde queda, pues, el riesgo si el único que lo soporta es el deudor y las condiciones de nuevos créditos los impone el acreedor? Sin embargo, en ocasiones los ciudadanos nos llenamos de razón para no pagar parte de la deuda contraída por los gobiernos. Aquí van algunos argumentos para España:

            LA DEUDA ODIOSA es aquella que nuestros gobernantes han contraído a nuestras espaldas, para gastos que tienen una amplia contestación social. En ese sentido, los créditos finalistas para cubrir gastos de defensa, de despilfarro público o de deterioro ambiental deberían ser declarados nulos por nuevos gobiernos opuestos radicalmente a esos gastos. ¿Se deben pagar las deudas del ministerio de Fomento o de Defensa contraídos por un gobierno conservador, reduciendo gasto en sanidad o educación si un gobierno de signo contrario alcanza el poder? Si no se puede eximir de pagar las deudas a quienes no votan a un gobierno, sí es discutible que sigan pagando los nuevos gobiernos que cancelan esas líneas de gasto comprometidas por otros. Pero una cosa es la razón moral y otra la razón legal, pues este tipo de condonación es homologable a la “objeción fiscal” que no tiene amparo en la Constitución, por lo que habría que cambiarla.

           LA DEUDA ILEGÍTIMA es aquella que siendo legal existe al tiempo que los acreedores se benefician de la política fiscal o de ayudas públicas o de exigencias de pago que comprometen el bienestar social. En ese sentido, se puede aplicar a los títulos de deuda pública negociados en bolsa y, por tanto, no finalistas pues responden a la necesidad de cubrir la diferencia final entre ingresos y gastos públicos. En definitiva, los gastos pueden cubrirse elevando  impuestos o emitiendo deuda, por lo que buena parte de la deuda tiene su origen en una presión fiscal insuficiente, en el fraude fiscal o en condiciones impuestas por los acreedores que elevan el coste de la deuda. En ese sentido podemos concretar algunos caso que se dan en España

            1. El nivel de deuda pública sobre el PIB está muy lejos de la suspensión de pagos, más bien nuestro problema está en la obligación de reducir el déficit que exige la UE a todos los países. Esta  obligación conduce a la recesión y aumenta el ratio DEUDA/PIB pues disminuye el denominador, aunque no aumente la deuda. Y si aumenta el ratio, lo hace también el porcentaje de los presupuestos que dedicamos a la amortización y pago de intereses de la deuda, reduciendo el margen de gasto para otras partidas. Se debería exigir que los tenedores de deuda que nos obligan a reducir el déficit y entrar en recesión carguen con el coste social provocado: Los Bancos Centrales de la UE tenían en junio del 2011 el 24,8% de la deuda española en poder de los no residentes.



2. ¿Y qué ocurre con la Deuda suscrita por residentes que compran la deuda y reciben ayudas o financiación con esa deuda? Esto sabemos que ha ocurrido en los bancos con programas de rescate a través del FROB y el Esquema de Protección de Activos que son dos fondos, de los que ya hay comprometidos unos 70.000 en avales y otros 50.000 en ayudas y préstamos. Además, los bancos están comprando deuda pública con el dinero que les presta el BCE cobrándoles a los Estados la comisión y un tipo de interés de mercado por encima del que pagan al BCE. Pues bien, los bancos disponen del 20,8% de la deuda en manos de residentes. Esta cuestión a mi juicio, desborda el tema de la “auditoria de la deuda” para llevarnos al análisis del salvamento de los bancos con fondos públicos y de la necesidad de una banca pública.

3. ¿Y que ocurre con la Deuda en manos de evasores? En la actualidad, el patrimonio del defraudador (sus títulos de deuda también) cubre la sanción del delito, pero el plazo de preinscripción de 5 años hace que muchos se libren.

4. ¿y con los tenedores de deuda que han recibido bonificaciones y exenciones fiscales a lo largo de los años del “boom”? Igual que se sacrifica a los asalariados y los funcionarios con una reducción de sueldo y gasto social, es  exigible un impuesto extraordinario temporal a las rentas del capital  que compensen las bonificaciones y desgravaciones recibidas. Aunque habría que sortear la prohibición de retroactividad de las normas fiscales.

Veo difícil sacar más punta a la campaña de la “auditoria de la deuda”, más allá de utilizarla como elemento de reflexión sobre los presupuestos públicos y el despilfarro. En España no tenemos un problema de Deuda Pública (eso es lo que pretende la derecha) ni se avecina ninguna suspensión de pagos (aunque usen ese argumento como chantaje para los recortes). Otro tema que se puede animar con la campaña de “auditar la deuda” es el de la transparencia y la gestión participativa de las cuentas públicas, para lo que tendríamos que aportar ideas antes de que el PP legisle en junio del 2012 la Ley de Transparencia y Buen Gobierno.
(PARA MÁS REFLEXIÓN,  LEER “HAY ALTERNATIVAS” PÁG 152-167)


Clemente Hernández, miembro del Comité de Coordinación y del Comité Científico de ATTAC-Alacant

6 abr 2012

Conceptos básicos sobre la deuda pública

CÓMO SE PRODUCE DEUDA PÚBLICA 

            Cuando una administración pública tiene que hacer frente a unas obligaciones de pago (gastos corrientes, inversiones, transferencias, intereses…) que superan los ingresos que obtiene por sus operaciones corrientes y de capital (impuestos, cotizaciones, rentas del capital..) entra en déficit público (necesidad de financiación). Esa financiación la suele obtener con una póliza de crédito que concierta con una/s entidad/es financiera/s y/o con la emisión de Títulos de Deuda Pública (en adelante, la Deuda) que son negociables en Bolsa y que se adquieren por los inversores mediante subasta.

            En España, la emisión de deuda del Estado la autoriza el Parlamento cuando aprueba los Presupuestos; las CC.AA. no suelen emitir Deuda, aunque algunas de ellas (Cataluña, País Valenciano, Madrid) lo han hecho con la autorización del Consejo de Política Fiscal y Financiera (en el que participan las CC.AA y la Administración Fiscal) y las Administraciones locales no están autorizadas a emitir deuda (aunque lo hicieron Barcelona y Madrid). Cada administración responde de su propia deuda, pero en ocasiones se producen emisiones de deuda avalada por el Estado. Cuando hablamos de la Deuda del Estado nos referimos a la Deuda Pública en circulación que ha sido emitida por la Administración Central (El Tesoro Público, que depende del Ministerio de Economía).




TENEDORES Y CARACTERISTICAS DE LA DEUDA

            Los títulos se amortizan al vencimiento que es cuando el Estado devuelve su importe y de su pago responde el gobierno de turno (aunque no sea el que la emitió). Hay deuda emitida en 1995 que vence ahora y otra que se emite hoy y pagarán los gobiernos del futuro. La garantía es pública pues responden de ella todos los ciudadanos con sus impuestos.

 Hay títulos a corto plazo para hacer frente a problemas de tesorería (letras del Tesoro), a medio plazo para cubrir gastos corrientes (bonos) y a largo plazo para cubrir inversiones muy costosas o extraordinarias (obligaciones). Una vez adquiridos por primera vez (mercado primario o de emisión) se pueden vender/comprar a otros inversores interesados (mercado secundario) tantas veces como se quiera antes de su vencimiento. La deuda la compran/venden residentes y no residentes, gobiernos y sector privado.  También los gobiernos pueden pagar la Deuda sustituyéndola con nueva deuda, lo cual les permite reducir intereses y cambiar el plazo de amortización.  Así pues, el saldo y los tenedores de Deuda cambian con el tiempo.

            La deuda pública es un activo financiero (reconoce un derecho a recuperar el dinero en una fecha determinada y un tipo de interés fijo) que tiene mucha liquidez (fácil de comprar y vender) por tener como garantía la solvencia del Estado. Por eso, los Fondos de Pensiones o las compañías de Seguros están obligadas a invertir en Deuda un cierto porcentaje de su dineroEn la UE los Bancos Centrales no pueden comprar deuda pública desde la entrada del Euro, pero con la situación de crisis se ha relajado este principio y están autorizados a comprarla con límites cuantitativos (se denomina deuda ficticia, pues en realidad se sustituye la deuda por aumento del dinero en circulación).

Datos sobre los tenedores de Deuda Pública del Estado en España
(Millones de € datos provisionales diciembre 2010 y enero 2012)
ENTIDAD _____________           2010    %              2012       % 
Entidades financieras                  63.053    12,4       119.099   20,8           
Entidades de Seguros                 24.197     4,7         34.102     6,0
Fondos de Pensiones                 16.736      3,3         18.236    3,2
Fondos de Inversión                    30.452     6,0          33.319   5,8
Otras instituciones financ              7.125     1,4           6.039    1,0
Empresas no financieras             20.333     4,0         16.407    2,8
Personas físicas                            4.164     0,8           6.476    1,1
Administrac. Públicas                  63.196    12,5        70.242   12,2
NO RESIDENTES                     278. 110  54,8       269. 427   47,0
TOTAL DEUDA PUBLICA        507.367_  100   _  573.348_ 100____________



Podemos ver cómo en enero del 2012 la Deuda Pública del Estado ascendía a 573.348 millones de € (aprox. El 57% del PIB) sin incluir la Deuda de las Comunidades Autónomas y cómo los inversores extranjeros disponen del 47% de la Deuda. ¿Y quienes son los inversores internacionales?: Bancos Centrales de otros países (esto es todos los ciudadanos de esos países) el 35%, las entidades financieras el 17%, los Fondos de Pensiones el 15%, las familias y empresas el 29% y las compañías de seguros el 4%. Y por países, el 71% es deuda comprada por la UE.

La relación de tenedores de deuda pública  permite conocer en un momento quienes pueden condonarla, aunque no sabemos después de cuantos actos de compra/venta llegó la deuda a sus manos y no sabemos si dentro de un mes esa relación será la misma. Hay que advertir también sobre la variedad de situaciones que se pueden dar y que hacen distinto el caso de Islandia, de Grecia, Argentina o Ecuador. Si nos fijamos en la deuda griega, la negociación para la quita voluntaria de la Deuda Griega afecta únicamente a las entidades financieras privadas de Grecia y de otros países (también España) que puedan ser tenedoras de deuda griega (han pactado condonar el 57% de la deuda en sus manos).


    QUÉ RELACION HAY ENTRE DEUDA  Y POLITICA MONETARIA

            La política monetaria la fija el Banco Central Europeo (tipo de interés y cantidad de dinero al que presta a los bancos europeos). Esa política monetaria tiene un único objetivo: que la tasa de inflación en la UME no supere el 2%. Todas las demás políticas, también la presupuestaria, se someten a ese objetivo (aunque sea a costa de generar desempleo) y se fija como criterio común que la Deuda Pública no rebase el 60% del PIB en cada país y, por tanto, si se supera, se imponen políticas para reducir la deuda (amortización acelerada, menor nivel de gasto, mayor nivel de ingresos), aunque se esté en recesión económica y lo aconsejable para generar empleo sea, precisamente, aumentar el gasto público financiado con préstamos o con impuestos a los ahorradores (que no invierten su ahorro porque no hay demanda privada) o con emisión de billetes del Banco Central aunque aumente la inflación.

            Si el Estado tiene un año que pagar intereses y amortizar deuda en circulación (por ejemplo, 30.000 millones de €) y el crecimiento económico es de esos mismos 30.000 millones de €, entonces todo lo producido de más va al pago de la deuda. Los gobiernos, a veces, cancelan la deuda que vence con nueva deuda para evitar que ese año haya que apretarse el cinturón. Y la inflación penaliza a los prestamistas (los bancos, entre ellos) y favorece a los endeudados (lo gobiernos, entre ellos) ya que cuando se emite la deuda, su poder adquisitivo (1000 €, por ejemplo, que equivalen a un televisor) es superior al poder adquisitivo cuando se devuelve el dinero  (si los precios se han multiplicado por 2, los 1000 € devueltos sólo cubren medio televisor). 



Clemente Hernández, miembro del Comité de Coordinación y del Comité Científico de ATTAC-Alacant
Fuente de la gráfica

29 mar 2012

Presentación sobre la crisis y sus posibles soluciones


Presentación explicativa sobre el impacto de la crisis en el bienestar social y sus posibles soluciones. Se pudo ver en la charla que tuvo lugar el pasado día 23 de marzo en el acto que organizó Toma la calle- La Vila en el Hogar del pensionista de La Vila (Villajoyosa). 


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Bartolomé Nieto, miembro del Comité Científico de ATTAC-Alacant 

2 mar 2012

La crisis y las alternativas a los recortes sociales


¿Cómo hemos llegado hasta aquí y que podemos hacer? Estas son las preguntas que muchos se hacen y sobre las que voy a dar algunas pistas para su respuesta

Hace 40 años, una crisis mundial puso al mundo, como ahora, “patas arriba”. No, no me estoy refiriendo a la crisis de 1929, sino a la que puso fin en 1971 al orden mundial capitalista creado después de la II Guerra Mundial. Crisis que parece olvidada, de la que pocos hablan, en la que se anunciaba, como ahora, el fin del capitalismo, pero que en realidad puso los cimientos para una larga etapa de acumulación de capital en manos de grandes empresas y bancos que tendrían como estrategia desde entonces rebasar las fronteras nacionales para implantarse en todo el mundo. El parto de aquella crisis duró más de 10 años, pero a mitad de los ochenta del siglo pasado ya estaban puestos los andamios del nuevo orden capitalista que ha regido nuestras vidas desde entonces.

La estrategia del nuevo orden mundial auspiciado por EEUU y el Reino Unido para salir de la crisis de los setenta se centró en derribar barreras a los flujos comerciales y financieros internacionales y reducir, de hecho, el poder coercitivo de los Estados frente a los agentes del mercado, animando a cada país, a cada región, a cada municipio a realizar reformas que mejorasen las condiciones para competir en mercados cada vez más abiertos y, por tanto, haciendo difícil una gestión económica por los gobiernos que no fuera, precisamente, la de ayudar a las empresas a competir: la competitividad ha sido la bandera del nuevo patriotismo. ¿Recuerdan eso de que no sólo compiten empresas, sino países, ciudades y territorios?: pues esa fue la receta a la que todos nos plegamos desde entonces.

Esta estrategia había logrado su éxito a mitad de los años noventa a nivel mundial, al tiempo que en Europa se iniciaba la globalización interna con un mercado y una moneda común, con mucho margen para la competencia fiscal y laboral entre países y con un Presupuesto Común insuficiente para hacer frente a los estragos que la competencia podría hacer en las regiones perdedoras.

Desde los años noventa, lo que hicimos o dejamos de hacer en Alicante o en otras partes de España estuvo, y está, muy condicionado por las reglas de juego de la economía mundial y de la Unión Europea que regían y rigen también para los agentes de cada lugar. Con todo, la especialización y cultura empresarial y política de cada territorio puede explicar el desigual resultado que hemos tenido los participantes en este juego de la competitividad urbi et orbe. Pero si los gobiernos están atrapados por las decisiones que toman los inversores, empresarios y consumidores de otros países, mucho más las decisiones que se toman en el ámbito regional o local. O nos salvamos todos o nos espera una nueva ronda de países en crisis, aunque algunos puedan ir mejor a corto plazo a costa de que otros vayan peor.


Primera idea que quiero resaltar

Cuando un país tiene un déficit comercial (compra más bienes y servicios que vende) hay necesariamente otro país en posición contraria: no podemos ser todos a la vez exportadores netos. Pues bien, desde principios de los años noventa, la liberalización internacional ha provocado en un centenar de países déficit comerciales muy superiores a su propio crecimiento económico durante varios años seguidos.

Déficit comerciales tan elevados y persistentes en el tiempo acababan con episodios bruscos de recesión, devaluación de las monedas y suspensión de pagos, en definitiva, empobrecimiento, que a menudo arrastraba también a algunos países acreedores y exportadores. Así pues, no estamos solos en la desgracia, antes que en Grecia o que en España, otros cien países pasaron por lo que estamos pasando nosotros.

En otras palabras, todo el crecimiento económico de muchos países –también el nuestro- se sustentaba en la compra de bienes y servicios del exterior que no podían pagarse íntegramente con las exportaciones, teniendo que acudir a préstamos internacionales: así estaban EEUU, Islandia o la periferia europea desde 2001.

Los inversores financiaban a empresas, bancos y gobiernos para cubrir el exceso de la demanda interna sobre la producción, retrasando esa entrada de capital la devaluación de las monedas y alargándose las etapas de expansión. En el caso de España, desde 1997, de cada 100 € de producción hemos necesitado importar de 25 a 30 € mientras que exportamos de 20 a 25. Si salían más euros que entraban por ese comercio de bienes y servicios, la diferencia se ha ido cubriendo con dinero que procedía del exterior y que se prestaba a las grandes empresas para su expansión y a los bancos para que estos atendieran a sus clientes.

¿Como ha sido tan fácil esa financiación internacional tantos años seguidos?: una enorme cantidad de dinero concentrado en fondos de inversión, los paraísos fiscales, la ingeniería financiera y las facilidades para deslocalizar la producción han permitido un flujo de dinero especulativo que ha alargado y hecho más intensos los años del “boom” y más dramática y brusca la caída en muchos países. Si en 1980 el dinero que cruzaba las fronteras por razones financieras era 3 veces superior al que lo hacía por razones comerciales, hoy la relación es de 9 a 1. En el caso de los países del Euro, además, la fortaleza de la moneda redujo el temor a prestar a países que no pueden pagar sus importaciones con sus exportaciones _entre ellos el nuestro- pues, si se producía insolvencia, las deudas se pagarían en euros o se suponía que no se dejaría quebrar a ningún país.

El corolario es fácil: Cuanto más te presto y más necesitas que te preste, más probabilidad hay de que suspendas pagos y me lo cobre con tu patrimonio (privatizaciones en el caso de deuda pública y absorción en el caso de las empresas privadas) o exigiendo facilidades para mi negocios futuros en el país (los programas de ajuste impuestos por el FMI, el BCE y los acreedores). Además, en un mundo tan liberalizado, la crisis de deuda en cualquier país se expande como la pólvora a otros países. Vivir la euforia del “boom” financiado con dinero internacional “caliente” ha sido una bomba de relojería que ha acabado por afectar al corazón del sistema (EEUU-UE)

Que eso ha ocurrido en España es muy evidente. En el año 1998 la deuda externa era del 20% del PIB, para 2008 la deuda externa era ya del 100% PIB (ojo, el 90% privada) a lo que había que añadir un 70% del PIB en depósitos bancarios y títulos bursátiles en manos de no residentes (dinero que puede salir de España en un abrir y cerrar de ojos). Incluso en los años de crisis – pese a que hemos reducido el consumo y la inversión- hemos seguido comprando y pagando intereses al exterior más de lo que les vendemos, necesitando como media anual desde 2009 un 5% del PIB para pagar esa diferencia; en otras palabras, o nos apretamos el cinturón para pagar o nos tienen que seguir prestando. No tiene nada que ver estar endeudados cuando seguimos necesitando la financiación internacional para pagar importaciones, que tener deuda con superávit comercial.


Pues bien, desde 2009, el sector privado ya no encuentra financiación internacional y tiene que hacer frente a sus compromisos de pago, mientras el sector público cubre cada vez una mayor parte de su emisiones de deuda con inversores extranjeros, que disponen de más del 40% de la deuda pública, comprada en mercados especulativos a elevados tipos de interés. Y como no tenemos autonomía monetaria, estamos al albur de la liquidez que quiera dar el BCE a los bancos españoles, que la utilizan para sanear sus cuentas y la de las grandes empresas, endeudados, como están, con bancos de los países exportadores, sin que fluya el dinero a las pymes y a las familias.


Paralelamente, la deslocalización de empresas ha llevado a que la inversión española en el exterior en los últimos años sea un 80% superior a la inversión extranjera en España. La paradoja de deuda externa creciente y salida de ahorro nacional hacia otros países para invertir en ellos es la principal amenaza a la creación de empleo a medio plazo en España.


PRIMERA CONCLUSION: Hay que reducir la inestabilidad y la inseguridad que generan los mercados internacionales, poniendo barreras a los flujos financieros especulativos y a los procesos de deslocalización hacia países que actúan como plataformas de exportación y que practican el dumping social, ambiental y fiscal. Algunas propuestas como la prohibición de operar con paraísos fiscales y prohibir o poner tasas a las operaciones especulativas son más eficaces a nivel mundial, pero es posible tomarlas a nivel europeo e incluso por un solo país, como España.

SEGUNDA CONCLUSION: Un territorio importador que no puede emitir moneda y devaluar (como España), que está en una Unión Europea con una política monetaria favorable a los países exportadores (como Alemania) necesita un banco central y un tesoro comunitario para financiar su déficit comercial (la solidaridad intraeuropea no puede quedarse en el 1% del PIB de la UE).

Modificar el estatuto del BCE y tener un presupuesto federal exigiría un nuevo Tratado de la Unión, lo que va de largo, pero es posible utilizar artilugios legales mientras tanto como la “barra libre de liquidez” del BCE o el “fondo europeo de rescate” de la UME y, desde luego, reducir el ritmo de reducción del déficit público exigido a los países miembros. Aunque me temo que la avaricia de los especuladores y la locura de Merkel hayan contagiado a toda Europa y nos conduzca a la quiebra colectiva, haciendo inevitable la condonación parcial de la deuda.

Es cierto que salir del euro sería una catástrofe social y económica y que hay que apurar todas las vías para construir otra Europa más solidaria y democrática. Pero si no nos dan más futuro que el de Grecia, salir del euro tendrá que dejar de ser un tema “tabú”, pues una vez empobrecidos, al menos recuperaríamos instrumentos de política económica hoy en manos de Bruselas con los que iniciar un nuevo proyecto colectivo.


SEGUNDA IDEA: muchos países que necesitan financiación internacional (Como España) han despilfarrado ahorro en actividades especulativas y sobredimensionadas, cuando no corruptas, provocando burbujas que al estallar han paralizado la economía.


En España, la Ley del Suelo de Aznar, la Ley Reguladora de Actividades Urbanísticas de Zaplana (que fue el principal maestro para las demás CC.AA) y las prácticas bancarias para facilitar la financiación (muchas veces “temerarias” como hemos sabido por lo ocurrido en la CAM, Bancaza o el Banco de Valencia) desviaron la mayor parte del crédito hacia la construcción, mientras la base industrial se iba quedando pequeña. El precio del suelo se multiplicó por diez y el precio de los pisos pasó de una media de 3 años de salario medio a 8 años de salario.


La deuda de familias y empresas en España que era del 130% del PIB el año 2000 ya alcanzaba el 310% el 2009. Casas a pagar en 30 años con más de la mitad del sueldo comprometido, compra de suelo sin urbanizar con préstamos al 100% del valor del suelo ya urbanizado y obras faraónicas fue la crónica desde 1998. Y aquí quedarán restos para los arqueólogos, como los aeropuertos sin aviones


Lo cierto es que mucho talento, mucho dinero y muchos trabajadores pasaron al sector de la construcción y su industria auxiliar, a las finanzas y al comercio (comercio que cada vez vendía más cosas de fuera, pues la base industrial española era insuficiente para atender el “boom” y no se diversificada). La fiesta fue tan grande que tuvimos que llamar a 4 millones de inmigrantes para que nos ayudaran a producir “ladrillo”.


Corporaciones locales, entidades financieras, propietarios de suelo y promotores se “liaron la manta a la cabeza” y tenían 1.000.000 de casas sin vender y otro millón previsto en suelo reservado cuando explotó la crisis. ¿Nos habíamos vuelto locos todos? La quiebra del motor de la economía (la construcción) se llevó por delante todos los sectores de actividad y afectó a todos los territorios y a las finanzas públicas (es verdad que a unas más y a otras menos). El País Valenciano y Alicante están entre los que más.
La banca autóctona (CAM, Bancaja y Banco de Valencia) la hemos perdido, tenemos una tasa de paro del 26%, una emigración creciente, unos salarios medios que bajan y se distancian cada vez más de los del País Vasco o Madrid y una economía sumergida que es como un cáncer. Y sin el auxilio del gobierno central es imposible que se puedan saldar las deudas de la Generalitat Valenciana y algunos ayuntamientos.


Y esto me lleva a la TERCERA CONCLUSION: cuando no existen barreras internacionales al comercio y las finanzas, cuando se necesita ahorro internacional y no podemos devaluar, entonces no se puede despilfarrar ni un solo euro del ahorro que nos dejan del exterior, justo lo contrario que hemos hecho (lo que despilfarremos de lo nuestro y lo que nos debamos unos a otros queda en casa, y lo podemos arreglar entre nosotros), pero necesitar financiación externa y despilfarrarla es una temeridad y “causus beli” si no se paga. Nunca, nunca más, debemos volver a hacer lo que hemos hecho.


LA TERCERA Y ULTIMA IDEA ¿qué hacemos cuando familias, empresas y bancos están endeudados hasta las cejas por haber invertido en lugar equivocado, el gobierno no paga por haber despilfarrado y la UE nos conduce camino del abismo? Ahí van dos estrategias extremas que dejo para la discusión.

PLAN A: EL QUE SIGUE EL GOBIERNO Y APLAUDE LA UE
Sanear las cuentas de las empresas y los bancos y volver a acumular capital para financiar un modelo productivo más competitivo (o sea, más exportador) transfiriendo renta a las empresas con el ahorro en gasto social y la reducción de salarios (Recortes, apretarse el cinturón y desempleo). Pero si los salarios en España han pasado del 54% del PIB al 50% del 2010 al 2012 mientras que en Europa están en el 60% del PIB, siendo nuestro coste/hora un 28% inferior al de Alemania y eso que allí también han reducido los sueldos, y si el gasto social está en el 19% del PIB mientras que en la UME está en el 29%, ¿bajar aún más los salarios?, ¿aumentar más la tasa de beneficios?, ¿reducir aún más el gasto social?.

Esta propuesta a la que nos invitan desde Alemania o Francia sólo se entiende si se pretende deslocalizar empresas de esos países o bajar sus salarios para convertir la UE en plataforma de exportación hacia los países emergentes, y está condicionada a que lo que se pierda en consumo interno se gane en exportación y, por lo tanto, a que no hagan todos los países lo mismo, pues para que algún país pueda vender más que lo que compra, algún otro tendrá que hacer lo contrario. Convertirnos todos en una nueva China, es no solo indeseable sino imposible y, por lo tanto, un engaño.

PLAN B: EL QUE SE INSPIRA EN LA IZQUIERDA MINORITARIA EN EL PARLAMENTO EUROPEO Y LOS PARLAMENTOS NACIONALES Y, DESDE LUEGO, EN LA VOZ DE LOS QUE GRITAN “QUE PAGUEN LOS RICOS”
Sanear las cuentas de las empresas y bancos y volver a acumular capital - PERO para cambiar a un modelo productivo que eleve la productividad y que sea sostenible, justo y menos dependiente del exterior FINANCIANDOLO CON EL PATRIMONIO Y LAS RENTAS DE LOS QUE MAS SE HAN BENEFICIADO DE LA ETAPA DEL BOOM (ESTA ES LA GRAN DIFERENCIA).
Aquí va una batería de propuestas genéricas que se debe de incorporar a la agenda política de los gobiernos en España


1. Subir impuestos al patrimonio, a la banca, al gasto suntuario, a las rentas del capital y desde luego, reducir el fraude fiscal y el despilfarro público ¿Se han detenido a pensar que en España el fraude a Hacienda supera los 45.000 millones de € (el 70% por las grandes empresas y las grandes fortunas), el fraude a la Seguridad Social los 15.000 millones de € (el 70% por las pymes) o que el impuesto de sociedades está tan lleno de bonificaciones y exenciones fiscales que muchas empresas pagan por sus beneficios menos del 15% cuando el tipo legal está en el 30%?. La paradoja de tanto fraude y ayuda fiscal es que hay una deuda pendiente de la Administración con facturas “en el cajón” por unos 50.000 millones que se deben a empresarios y autónomos.

Que nadie se asuste, esta “mordida fiscal” que podría transferir un 20% o un 30% del gasto privado de los ricos al gasto social o a la inversión pública es mucho menor que el esfuerzo patriótico que exigieron Alemania y EEUU a sus ricos para financiar la guerra fría en los cincuenta, y no se rasgaron las vestiduras.

2. Incentivar un modelo productivo más endógeno, reduciendo la dependencia energética, tecnológica y de las grandes cadenas comerciales y reforzando la base industrial. ¿Se imaginan todo el dinero gastado en eventos, edificios faraónicos, terceras residencias, mansiones palaciegas, coches de lujo, urbanizaciones fantasmas, edificios comerciales y bancarios si se hubiera invertido en investigación y desarrollo tecnológico, en energías alternativas y nuevos materiales, en procesos productivos más ecológicos, en infraestructuras logísticas, salud, educación o trenes de cercanías? ¡otro gallo nos cantaría!


Se trata de apostar por un cambio en el modelo productivo y de consumo y por la sustitución de gasto privado superfluo por gasto público necesario y, por tanto, por la búsqueda de fuentes de financiación para la reconversión del modelo actual. Si el sector privado no responde, tendrá que ser sustituido por la inversión y la banca pública.

3. Darle una solución al stock de viviendas bajando precios y orientándola hacia la vivienda social y en alquiler (aunque pierdan patrimonio sus propietarios). Y para que nunca más vuelva a ocurrir, son urgentes cambios en la ley del suelo, en el mercado de la vivienda y en las prácticas bancarias y, desde luego una moratoria a los desahucios (es totalmente inhumano, negativo para la economía e inocuo para los bancos, pues la morosidad de las familias es solo del 2%)

4. Y esto queda para las empresas: repartir trabajo, reducir el abanico salarial y los márgenes de beneficio antes que bajar salarios de miseria y aumentar la precariedad (El 43,5% de los asalariados perciben el 13,3% de la masa salarial frente al 7% que percibe el 25%). Y Si las empresas necesitan acumular capital para financiar su modernización y el incremento de la productividad, lo honesto es que el sacrificio salarial se acompañe con la contención de los precios y se compense con mejoras en las condiciones de trabajo y de los derechos de los trabajadores (entre estos, el de la cogestión de las empresas privadas). Que nadie se asuste, ya existe en Alemania

Una última reflexión

¿Qué se opone a todas estas propuestas que no cuestionan los fundamentos del capitalismo?: No soy ingenuo, muchas cosas desde luego, pero entre ellas, la principal, a mi juicio, es el miedo que tenemos a sufrir una crisis mayor porque los ricos se puedan enfadar y sacar sus ahorros de España o cerrar sus empresas. No lo niego (ya lo hacen algunos) y claro que se cabrearán (como están cabreados los ciudadanos que salen a diario a manifestarse) pero podríamos repartir mejor el ajuste y ver la luz al final del túnel ¿o es más valioso el disgusto del empresario que el del asalariado? Y si las grandes fortunas o los empresarios se obstinan en el boicot, pues habrá que incautar su patrimonio empresarial (es de ley). Está en manos de nuestros votos y de nuestra rebeldía que la realidad se acerque al plan A o al plan B.


Clemente Hernández, miembro del Comité de Coordinación y del Comité Científico de ATTAC-Alacant
Texto de la charla en el Club Información y en Aspe